CINCO MINUTOS PARA EMPEZAR EL DÍA

No necesitas una práctica larga para empezar a sentir los efectos del yoga.

A veces, cinco minutos son suficientes para hacer una pausa, despertar el cuerpo y llevar la atención a la respiración antes de entrar en el ritmo del día.

No se trata de hacer mucho. Se trata de estar presente en lo que haces.

01 · RESPIRA

Siéntate cómodamente y cierra los ojos.
Haz cinco respiraciones lentas y conscientes. Inhala por la nariz y siente cómo el pecho y después el abdomen se expanden. Exhala despacio, dejando que el cuerpo se vaya soltando. Haz al menos 5 repeticiones a tu ritmo.

02 · DESPIERTA LA COLUMNA

Ponte a cuatro apoyos y comienza a mover la columna suavemente, pasando de gato a vaca.
Deja que la respiración marque el movimiento: inhala al abrir, exhala al redondear.

No busques amplitud. Busca sentir.

03 · ALARGA Y MOVILIZA

Desde ahí, lleva el cuerpo hacia Adho Mukha Svanasana, perro boca abajo.

Empuja suavemente el suelo con las manos, alarga la espalda y deja que las piernas despierten poco a poco. Puedes mantener las rodillas flexionadas si así encuentras más espacio en la postura.

Quédate durante al menos cinco respiraciones.

04 · VUELVE A TI

Vuelve a sentarte. Cierra los ojos durante unos instantes y observa cómo estás.

Elige una palabra para llevar contigo durante el día: calma · presencia · confianza · apertura · paciencia…

No necesitas que la práctica sea perfecta. Solo necesitas unos minutos para parar, respirar y volver a ti antes de empezar el día.

NAMASTÉ :)