Muchas personas escuchan hablar del yoga y sus beneficios pero no terminan de dar el paso. El motivo suele ser el mismo: «no soy lo suficientemente flexible», «no tengo fuerza», «no sé meditar». Ninguna de esas razones es real.

Lo que el yoga no es

El yoga no es un concurso de flexibilidad y fuerza. No es exclusivo para personas ágiles y tampoco requiere años de práctica previa. Es, en su forma más sencilla, una herramienta para conectar cuerpo y mente a través de la respiración consciente y la atención al momento presente.

"La flexibilidad es el resultado de practicar yoga, no el punto de partida."

Mercedes Fernández de Córdova

¿Cómo empezar con el yoga sin experiencia previa?

Quizás piensas que para empezar a hacer yoga necesitas ser flexible, estar en forma o saber hacer determinadas posturas.
No.

El yoga no empieza en la mente , ni siquiera en el cuerpo. Empieza en la escucha.

Es un camino hacia dentro. Una oportunidad para parar durante un rato y observar cómo estás: cómo respiras, qué sientes, dónde hay tensión, qué necesitas.

En yoga no hay que competir con los demás.
Pero tampoco contigo mismo.

No se trata de llegar más lejos, de hacer una postura mejor que ayer ni de conseguir una determinada forma con el cuerpo.

Se trata de aprender a escucharlo.

Cada día somos diferentes. Un día tendremos energía y otro necesitaremos parar. Un día podremos avanzar y otro necesitaremos quedarnos en una postura sencilla.

Y todo está bien.

La práctica consiste precisamente en aprender a reconocerlo.

Por eso, cuando empiezas a hacer yoga, quizá descubras que no estás aprendiendo solamente a mover tu cuerpo. Estás aprendiendo a estar más presente en él.

A escuchar antes de exigir.
A respirar antes de reaccionar.
A parar antes de seguir.

Y quizás ahí empieza lo más bonito del yoga:

cuando dejas de intentar hacer yoga bien y empiezas simplemente a estar contigo.

¿Y si no puedo hacer alguna postura?

Una buena profesora siempre tiene alternativas — versiones modificadas que te permiten trabajar en ti. Es un camino que recorres a tu ritmo, y eso es exactamente lo que lo hace sostenible.